Y así hemos pasado el tiempo:
El lunes con actividades náuticas por la mañana.





… por la tarde la mar se puso brava y se picó, tanto, que tuvimos que hacer actividades de playa en la arena. Pero parece que también las disfrutaron; como muestra un botón.




Les costó salir de la arena…
Para resarcirnos del agua que no tuvimos el martes bajamos hasta Benidorm para ir al país del agua “AQUALAND”, testimonios gráficos no tenemos porque allí todo el mundo va en bañador o en biquini o en lo que guste el personal pero como te mojas continuamente nadie lleva móvil. Pero nos retratamos al entrar por si nos perdíamos o no nos reconocíamos al salir de tanta agua como habíamos tragado.
Y hoy, triste día el de hoy, por ser el último. La playa de las arenas nos acogió con un mar recio pero navegable y en las tablas de surf y pádel se lanzaron a la mar nuestros intrépidos grumetillos.
Luego nos hemos ido a pasear por Valencia y el gigante Gulliver nos ha sorprendido con sus atracciones por las que todos nos hemos deslizado hasta que la tormenta nos obligó a adelantar la cena y posponer el paseo por Valencia.
Poco nos importa pues con las ganas que teníamos de conocer la ciudad al acabar de cenar nos hemos dado un goloso paseo pues hemos terminado en la Plaza de la Reina delante de la catedral comiéndonos unos helados o bebiéndonos unas horchatas.
Así termina nuestra semana azul.
Olmar Arranz y Juan Carlos Novo, profes acompañantes.



Qué bueno…
Y qué diario de viaje tan bien redactado.
Gracias por todo.